|
LAILA TORNERO 12 enero 2012 Sección: Ella es..., Zona2 ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |
|
Aunque en un inicio Laila quedó fascinada por el mundo del modelaje, pasó poco tiempo para que, ya sumergida en el mundo del espectáculo, la sedujeran otras disciplinas como la actuación y la conducción. Ahora esta hermosa mujer busca nuevos horizontes, aunque nosotros esperamos que no abandone la pasarela. Comenzó a los 13 años, cuando todavía era una niña, y ya quería ser modelo. Las admiraba, pero su madre y su padre sólo le decían “algún día”. Un día, Laila respondió el anuncio en un diario e ingresó a una agencia. Cuando avisó a su madre que ya estaba dentro, no le quedó más remedio que apoyarla. La perseverancia la llevó al lugar donde está, después de dejar su tierra natal (España) e irse a Miami en busca de su sueño. Ella cree que todo se puso en el camino, y aunque muchas veces titubeó y abandonó el modelaje, retomó su carrera y salió adelante. Laila Tornero sufrió el choque cultural entre España y urbes como Miami y México. “México, en especial, fue duro. La forma de ser… Los europeos, en general, tenemos una manera de ser más fría. Acá son todos ternura, lindos y hay que tener mucho cuidado a la hora de hablar. Para bien o para mal”, asegura una chica que se ha mimetizado tanto con las costumbres y la forma de hablar a la mexicana, que cuando vuelve a su tierra –dice- la gente la mira raro. Recientemente apareció en una serie de televisión llamada Roomies, aunque esta participación como actriz no ha sido la única. En España ya había tenido varios papeles pequeños; incluso en México, participó en la telenovela Cuando me enamoro. Aunque el modelaje fue su primera pasión, Laila comenzó a sentir la cosquilla de la actuación. “El modelaje es bonito, pero siempre es lo mismo. En cambio, la actuación lleva varios aspectos, es mucho juego de sentimientos”, asegura una mujer convencida, además, de que el modelaje tiene fecha de expiración. Soñar en grande es una de las características de la española, pues admite que también la conducción constituye una fascinación. “Me encantaría tener un programa de viajes, en el que mi trabajo sea viajar y conocer el mundo”, sentencia. |












